divendres, 2 de novembre de 2018

¿Qué precauciones debo tener tras realizarme una prueba de medicina nuclear?


Para la entrada de esta semana contamos con la colaboración del Dr. Montes, especialista  en Medicina Nuclear  y actualmente residente de Medicina familiar y Comunitaria en nuestro centro de salud

Dr. Montes: ¿qué es la medicina nuclear?
La medicina nuclear es una rama de la medicina que emplea fármacos unidos a elementos radiactivos, o radiofármacos, para la realización de pruebas diagnósticas o tratamientos. Las exploraciones diagnósticas disponibles actualmente son las denominadas gammagrafías, SPECT y PET.

¿Cuál es la diferencia con una radiografía convencional? 
A diferencia de las técnicas de radiología, en este tipo de exploraciones y tratamientos la radiactividad emana del paciente y no de la máquina que producirá la imagen, por lo que las precauciones a seguir serán diferentes y centradas en el individuo.


Gammacámar aHospital de Sant Pau (Barcelona )


En ese caso ¿debemos tener alguna precaución especial cuando tengan que realizarnos alguna exploración de este tipo ?
La variedad de técnicas en medicina nuclear es muy amplia y cada radiofármaco se elimina a un ritmo diferente, por lo que hablaremos de las precauciones generales a seguir tras someternos a una de estas pruebas diagnósticas. Además, cada elemento radiactivo emite una determinada energía y durante un tiempo determinado, con lo que es primordial la individualización de la radioprotección.

Por lo común, una vez el paciente sale del servicio de medicina nuclear, la radiación que emite es lo suficientemente baja para que no haya peligro para el resto de la población. No obstante, siempre es aconsejable intentar reducir al mínimo la dosis de radiación que recibirá la gente  de su alrededor.  Debemos tener especial cuidado con los niños pequeños y los bebés que son más sensibles .

En general, los tres pilares de la radioprotección son los siguientes:
  • Tiempo: cuanto menos tiempo pasemos cerca del paciente sometido a la técnica de medicina nuclear, menos radiación recibiremos. Además, conforme pasen las horas el radiofármaco va perdiendo sus propiedades radiactivas –se vuelve estable-, y nuestro cuerpo a su vez lo  habrá ido eliminando por  orina o por la  vía intestinal. Si la exploración se realiza por la mañana, generalmente por la tarde ya podremos incluso acercarnos a niños pequeños.

  • Distancia: cada vez que doblamos la distancia a la que estamos del paciente, recibiremos cuatro veces menos radiación, por lo que alejarnos 1 o 2 metros del paciente reducirá exponencialmente la cantidad de energía radiactiva que nos llegará.

  • Blindaje: es quizá la parte menos importante para la radioprotección doméstica. Esto es así porque la radiación más utilizada en técnicas diagnósticas, la llamada “gamma”, sólo se puede detener con plomo o grandes espesores de cemento. Su uso es generalizado en todo servicio de medicina nuclear, con salas de espera especialmente adaptadas para los pacientes una vez se les ha administrado el radiofármaco. Algunos elementos utilizados en algunos tratamientos presentan otro tipo de radiación: la “beta”, que se puede detener con metacrilato, y la “alfa”, de mucha más energía pero que se puede detener con una simple hoja de papel.
En cualquier caso, en vuestro servicio de medicina nuclear os darán siempre las pautas a seguir antes y después de someteros a una de estas técnicas, y, sobre todo en el caso de los tratamientos, que requieren de energías mayores, las precauciones extraordinarias a seguir en cada caso.
Os dejamos este link de la  página web de la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular (SEMNIM) donde nos proporcionan algunos consejos e información:


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