divendres, 30 de novembre de 2018

Adicciones a las nuevas tecnologías




Esta semana contamos con la colaboración del Dr. Salvador Gestoso, médico de familia del Centro de Salud de Son Pisá .


Con la llegada de las nuevas tecnologías, han llegado también nuevas patologías. Como ya vimos en una entrada anterior, internet ha entrado en nuestras casas, y con él, una serie de riesgos para nuestros hijos y para nosotros mismos que hay que controlar.
Hoy hablaremos de la adicción a los videojuegos 
La OMS ha reconocido la adicción a los videojuegos y va a incluir en su  nueva Clasificación Internacional de Enfermedades, CIE-11, dentro de los trastornos por consumo de sustancias o conductas adictivas, el trastorno por juego (Gaming Disorder).
El trastorno por juego se define como un patrón de comportamiento de juego persistente o recurrente, que puede realizarse en línea o fuera de ella. Este patrón se manifiesta por la pérdida de control del tiempo, por dar mayor prioridad a los juegos que a las actividades diarias u otros intereses de la vida y por el incremento del juego, a pesar de consecuencias negativas, llegando a ser lo suficientemente grave como para causar un deterioro significativo en las áreas de funcionamiento personal, familiar, social, educativo, ocupacional u otras áreas importantes.
Los que tienen más riesgo son los juegos de rol masivos multijugador, caracterizados porque el juego nunca termina, donde los jugadores crean su avatar y progresan en el juego creando clanes con otros jugadores. Al acabar cada misión, el jugador obtiene una recompensa en forma de habilidad o de información que le sitúa en una nueva posición de cara a continuar con el juego y que en ocasiones dificulta poder dejar de jugar 
En relación al uso de videojuegos cabría distinguir entre 3 situaciones posibles:
  1. Adicto:   Persona que disfruta con el juego,  pasa mucho tiempo jugando, y ya presenta afectación de las esferas social, laboral-académica, de higiene personal, etc, con lo que juega más tiempo y se cierra el círculo de aislamiento.
  2. Gran usuario:  Persona que disfruta con el juego, pasa mucho tiempo jugando, pero ésto no le afecta en su buena salud psicosocial
  3. Riesgo de entrar en adicción:  Persona que disfruta con el juego, pasa mucho tiempo jugando y ésto empieza a afectar a su salud psicosocial, empezando a limitar sus relaciones sociales, disminuir su rendimiento académico-laboral por culpa del juego
Se han descrito unos factores de riesgo para la adicción a los videojuegos:
  • Baja autoestima
  • Soledad
  • Baja estimulación social
  • Introversión
  • Consumo de sustancias tóxicas, problemas psiquiátricos 
Y también una serie de factores protectores: 
  • Cohesión familiar
  • Compartir actividades en familia (deporte, excursiones, etc.)
  • Calidad del contexto escolar
  • Sentimiento de vinculación con el barrio en que viven 
En una próxima entrada daremos consejos para prevenir o intervenir sobre esta conducta cada vez más frecuente entre nuestros jóvenes y no tan jóvenes.

En el siguiente link os dejamos una encuesta que nos puede ayudar a descubrir si nuestro hijo padece este problema 





divendres, 16 de novembre de 2018

Recomendaciones para las personas con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica o EPOC afecta sobre todo a personas de más de 40 años con una larga historia de tabaquismo (o exposición a humos) y se caracteriza por tos con expectoración y dificultad para respirar. Aunque se trata de una afección crónica, unos buenos hábitos mejoran el pronóstico.



Existen algunas recomendaciones para mejorar la calidad de vida y el pronóstico de los pacientes con EPOC:

1. Dejar de fumar de forma definitiva. Es lo único que frena la progresión de la enfermedad, incluso en personas que han fumado durante años.

2. Evitar la exposición a la contaminación ambiental o laboral (utilizar mascarillas) así como los cambios bruscos de temperatura y humedad.

3. Evitar el sobrepeso y la obesidad. Debe mantenerse una dieta equilibrada, evitar las digestiones pesadas y el estreñimiento. Asimismo se debe evitar también el déficit de peso.

4. Hacer ejercicio suave de forma regular en función de cada persona. Es recomendable caminar diariamente 1 hora como mínimo.

5. Evitar la ingesta de alcohol y los fármacos sedantes ya que pueden empeorar la función respiratoria  y favorecer las infecciones.

6. Cumplir con el tratamiento prescrito por su médico. Ya que ayuda a aliviar la falta de aire y prevenir el empeoramiento de los síntomas. Es importante aprender a utilizar bien los inhaladores y diferenciar la medicación que toma "a diario" de la que toma " de rescate"

7. Aprender a distinguir los signos de empeoramiento (síntomas de agudización):
  • Aumento de la tos
  • Cambios en el esputo o "flema" ( consistencia, calidad y color)
  • Aumento de la sensación de ahogo con limitación de las actividades que realiza diariamente
  • Aumento de la necesidad de usar medicamentos "de rescate"
  • "Silbidos" en el pecho
Si aparecen estos síntomas debe consultar con su médico para que le indique las medidas a realizar.

8. Vacunarse de la gripe anualmente ( salvo contraindicación) para prevenir las exacerbaciones graves.





divendres, 2 de novembre de 2018

¿Qué precauciones debo tener tras realizarme una prueba de medicina nuclear?


Para la entrada de esta semana contamos con la colaboración del Dr. Montes, especialista  en Medicina Nuclear  y actualmente residente de Medicina familiar y Comunitaria en nuestro centro de salud

Dr. Montes: ¿qué es la medicina nuclear?
La medicina nuclear es una rama de la medicina que emplea fármacos unidos a elementos radiactivos, o radiofármacos, para la realización de pruebas diagnósticas o tratamientos. Las exploraciones diagnósticas disponibles actualmente son las denominadas gammagrafías, SPECT y PET.

¿Cuál es la diferencia con una radiografía convencional? 
A diferencia de las técnicas de radiología, en este tipo de exploraciones y tratamientos la radiactividad emana del paciente y no de la máquina que producirá la imagen, por lo que las precauciones a seguir serán diferentes y centradas en el individuo.


Gammacámar aHospital de Sant Pau (Barcelona )


En ese caso ¿debemos tener alguna precaución especial cuando tengan que realizarnos alguna exploración de este tipo ?
La variedad de técnicas en medicina nuclear es muy amplia y cada radiofármaco se elimina a un ritmo diferente, por lo que hablaremos de las precauciones generales a seguir tras someternos a una de estas pruebas diagnósticas. Además, cada elemento radiactivo emite una determinada energía y durante un tiempo determinado, con lo que es primordial la individualización de la radioprotección.

Por lo común, una vez el paciente sale del servicio de medicina nuclear, la radiación que emite es lo suficientemente baja para que no haya peligro para el resto de la población. No obstante, siempre es aconsejable intentar reducir al mínimo la dosis de radiación que recibirá la gente  de su alrededor.  Debemos tener especial cuidado con los niños pequeños y los bebés que son más sensibles .

En general, los tres pilares de la radioprotección son los siguientes:
  • Tiempo: cuanto menos tiempo pasemos cerca del paciente sometido a la técnica de medicina nuclear, menos radiación recibiremos. Además, conforme pasen las horas el radiofármaco va perdiendo sus propiedades radiactivas –se vuelve estable-, y nuestro cuerpo a su vez lo  habrá ido eliminando por  orina o por la  vía intestinal. Si la exploración se realiza por la mañana, generalmente por la tarde ya podremos incluso acercarnos a niños pequeños.

  • Distancia: cada vez que doblamos la distancia a la que estamos del paciente, recibiremos cuatro veces menos radiación, por lo que alejarnos 1 o 2 metros del paciente reducirá exponencialmente la cantidad de energía radiactiva que nos llegará.

  • Blindaje: es quizá la parte menos importante para la radioprotección doméstica. Esto es así porque la radiación más utilizada en técnicas diagnósticas, la llamada “gamma”, sólo se puede detener con plomo o grandes espesores de cemento. Su uso es generalizado en todo servicio de medicina nuclear, con salas de espera especialmente adaptadas para los pacientes una vez se les ha administrado el radiofármaco. Algunos elementos utilizados en algunos tratamientos presentan otro tipo de radiación: la “beta”, que se puede detener con metacrilato, y la “alfa”, de mucha más energía pero que se puede detener con una simple hoja de papel.
En cualquier caso, en vuestro servicio de medicina nuclear os darán siempre las pautas a seguir antes y después de someteros a una de estas técnicas, y, sobre todo en el caso de los tratamientos, que requieren de energías mayores, las precauciones extraordinarias a seguir en cada caso.
Os dejamos este link de la  página web de la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular (SEMNIM) donde nos proporcionan algunos consejos e información: